lunes 11 de mayo de 2009

Conversatorio con Nubia Macías

Nubia Macías. Foto: El País.

Nubia Macías, Directora General de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, conversará el lunes 11 de mayo sobre las posibilidades que la FIL Guadalajara ofrece a autores, editores, ilustradores, libreros y bibliotecarios en el Banco del Libro. La entrada es libre y la invitación abierta a todos los interesados.

Fecha: Lunes 11 de mayo
Lugar: Jardínes del Banco del Libro. Ave. Luis Roche, Edf. Banco del Libro. Altamira Sur.
Hora: 5:30 pm.

La invitación realizada para hoy lunes 11 de mayo, a las 5:30 pm, en el Banco del Libro, con Nubia Macías, fue pospuesta para mañana martes 12 de mayo, Hora: 6:30 Pm Lugar: Cultura Chacao, Sala Cabrujas. Dirección: Av. Francisco de Miranda con 3ra Avenida Los Palos Grandes, Centro Comercial El Parque, Nivel C-1.

domingo 3 de mayo de 2009

La Feria no es una feria


Por Rodolfo Fogwill

Perfil.com


Para los que hablan el español de la Argentina, “feria” es un lugar del espacio público, donde, renunciando a los costos de instalación y a alguno que otro lujo, los vendedores entregan la misma calidad a menor precio.

La idea popular de “feria” promete un contacto directo entre el productor y el consumidor: nunca falta quien piensa que ese señor que exhibe sus huevitos estuvo ayer dándole de comer afectuosamente a las coquetas ponedoras. Por si alguno llegase a sospechar que la Feria del Libro no es una feria, estuvieron durante un cuarto de siglo promoviéndola con el slogan “Del autor al lector”.

La Feria del Libro es un lugar privado donde se paga para exhibir ante un público que paga para entrar. La Feria es un tradicional truco llamado by-pass en los manuales de marketing; “puenteo” en el español que se usa aquí. En la supuesta “feria”, la industria liquida stocks a precios de mercado. Esquivando comisiones de vendedores, márgenes de libreros y distribuidores y facturando al contado, el industrial recibe por un libro vendido en la Feria entre el doble y el cuádruple de lo que obtiene por su venta en librerías.

Una editorial tipo, que opera con un margen de ganancia del diez por ciento, un margen minorista del treinta y cinco, y un costo de distribución del quince y un plazo de cobranza de sesenta días, cuando cobra al contado su venta en la Feria encuentra cuadruplicadas sus ganancias o duplicadas, si se pondera que debe tributar rentas al dueño del espacio ferial y pagar por los refuerzos de personal que algunos expositores contratan para el evento.

Para justificar su truco comercial, la organización que pilotea la Feria cuenta con el apoyo de los medios masivos, siempre entusiastas para alentar cualquier patraña que huela a plata dulce. La organización también cuenta con el Estado, a cuyas autoridades convida y agasaja, y, cuando aún no han perdido su carisma como Cristina, Néstor y Mauricio, les habilita un espacio sociable donde simular proximidad con los ciudadanos y aparentar afinidad con la creación de cultura.

Los libreros se resignan y, en la escala de sus posibilidades, alquilan stands y tributan al predio ferial. El autor concede. Total, cobra lo mismo por cada libro vendido aquí o allí: del ocho al diez por ciento del precio. La Feria le recuerda lo que es: apenas uno entre muchísimos, pero concurre, posa, oye su nombre repetido por el altavoz mientras firma ejemplares, y de repente alguien lo reconoce, lo aplaude o la saluda. Algo es algo y siempre es más que la nada que uno en el fondo merece.

miércoles 29 de abril de 2009

Encuentro latinoamericano de editores de libros para niños y jóvenes


Toda feria del libro se presenta como un espacio para ver y dejarse ver, en el mejor sentido. En una feria se puede obtener una instantánea de la oferta de libros, de las apuestas de los editores y de los intereses (supuestos) del público lector. En otras palabras, se puede conocer el estado del mercado en un momento dado. También se puede saludar amigos y colegas, y establecer nuevas relaciones. Pero quizás lo más estimulante (para los editores) sean las actividades pensadas especialmente para los profesionales del libro. Además del número de expositores y la calidad de los eventos literarios y culturales, las ferias del libro compiten por ofrecer las mejores actividades para editores, libreros y distribuidores. Y entre las actividades predilectas están congresos, foros, seminarios o encuentros, como el que este año se realizará en el marco de la 22 Feria Internacional del Libro de Bogotá. Del 12 al 14 de agosto de 2009 se efectuará el Encuentro latinoamericano de editores de libros para niños y jóvenes que propone que:
A partir de conferencias, mesas redondas, talleres especializados y conversaciones con personalidades vinculadas a la creación, tanto los editores como todos los profesionales del libro para niños y jóvenes contarán con un espacio en el cual reconocerse y especializarse.
Los organizadores parten de la premisa de que los editores latinoamericanos de libros para niños y jóvenes enfrentan los mismos problemas en todos los países por lo que la mejor manera de hallar soluciones a estos es reflexionar en conjunto y compartir experiencias. Si en el Encuentro no se da con soluciones concretas, por lo menos será el inicio para muchas de ellas.

Carta del editor


CONCLUSIONES sobre el MUNDO EDITORIAL tras un año con LEGADOS EDICIONES.

(No siempre ocurre así, ADVIERTO, pero es la regla general).

- Los libreros no cogen nuestros libros, prefieren los que se venden como churros. No hablo sólo de las grandes superficies comerciales, sino de pequeños libreros que van con la bandera de "alternativos" por la vida.
- Las distribuidoras no distribuyen lo que no es comercial. Muchas veces las propias editoriales distribuyen por su cuenta, porque no se fían, aun cuando tengan una distribuidora a su servicio. No hay más que ver los catálogos de un distribuidor: Códigos da Vinci, Los caballeros del Santo Grial, literatura erótica y libros fantásticos para adolescentes.
- Los medios de comunicación no promocionan más que lo que les reporta beneficios a sus propias empresas de comunicación. Sólo en los blogs y revistas virtuales se puede tener cierto eco.
- Algunos periodistas nos piden dinero a cambio de una reseña. Eso se llama publicidad, no periodismo. A un periodista debe pagarle su medio, igual que a nosotros nos deben pagar los lectores.
- Los medios sobreviven gracias a la publicidad. Es otro tipo de AUTOEDICIÓN (para los críticos con la edición de autor, habría que mencionar la cantidad de dinero que les da a los grandes periódicos los anuncios de prostitución que ayudan a sostener a las mafias que luego critican).
- Algunos jefes de redacción revenden los libros no reseñados en sus medios (al menos 100 títulos a la semana) a libreros y así se sacan un dinero extra (300-400 euros a la semana). No lo hacen ellos directamente, son tan cobardes que mandan al portero o vigilante de la empresa (son libros enviados gratis a las redacciones de Cultura para conseguir alguna reseña).
- Los críticos tampoco se interesan más que por aquello que publican sus amigos literarios. Incluso tienen muchos problemas para publicar sus reseñas cuando son demasiado “alternativas”.
- El público prefiere gastarse 20 euros en libros comerciales antes que 8-12 euros en un libro de un autor que está empezando. Y contra eso pocos argumentos se pueden ofrecer cuando una editorial pretende sobrevivir gracias a sus ventas (sin más ingresos que los de sus lectores; sin subvenciones ni autoedición).

NO SIEMPRE ES ASÍ: hay buenos lectores, libreros, periodistas, críticos, blogueros y distribuidores que están interesados en la buena literatura y con ellos colaboramos. Pero por desgracia, son una minoría.

Esto es un SUPERMERCADO, tiene poco que ver con la cultura. Eso sí, a todos estos gremios se les llena la boca al declararse los grandes defensores de la “cultura”.

Contra esta manipulación, sólo quedan las redes sociales alternativas, especialmente Internet. Aunque ya hay intentos de control por parte de los estamentos oficiales.

Cada elemento tiene el derecho a elegir con quien trabaja y a quien ayuda, igual que este editor tiene el derecho a expresar lo que piensa.

Con estas circunstancias, es cada día más complicado resistir. Pero seguiremos intentándolo.

Agustín Sánchez Antequera, editor.
www.legadosediciones.com

jueves 23 de abril de 2009

Nueva edición del Diplomado

Foto: Guesus.

El pasado 17 de abril comenzó la nueva edición o cohorte del Diplomado en Edición auspiciada por la Universidad Central de Venezuela con la colaboración de la Cámara Venezolana del Libro. En medio del clima de incertidumbre generado por la crisis, nada mejor que ponerse a trabajar en ampliar y actualizar los conocimientos que se tienen sobre una actividad tan compleja y cambiante como la edición de libros. Esperemos que esta edición del Diplomado deje satisfecho a los participantes como en oportunidades anteriores.